Economía Circular en Residuos Peligrosos

DesEn un contexto donde la industria latinoamericana genera más de 9 millones de toneladas anuales de residuos peligrosos, la economía circular se posiciona como la alternativa más eficiente para reducir riesgos ambientales y recuperar valor económico. Veolia lleva más de dos décadas perfeccionando un modelo integral que convierte estos residuos en materias primas secundarias, superando ampliamente los esquemas tradicionales de disposición final.cripción de la publicación.

Mariano La Grotteria

12/1/20252 min read

¿Qué son los residuos peligrosos y por qué representan una oportunidad?

Los residuos peligrosos incluyen aceites usados, solventes contaminados, lodos industriales, envases contaminados y baterías, entre otros. Según el Reporte Integrado 2024 del grupo, solo en Argentina se gestionan más de 450.000 toneladas al año de este tipo de materiales. Lejos de ser “basura sin solución”, estos residuos contienen metales, plásticos técnicos y compuestos orgánicos de alto valor que, correctamente tratados, pueden reingresar a la cadena productiva.

El ciclo cerrado de Veolia: de residuo a recurso en 4 etapas

Veolia aplica un esquema de cuatro fases que garantiza trazabilidad total y máxima valorización:

  1. Caracterización avanzada en laboratorios propios acreditados ISO 17025.

  2. Tratamiento físico-químico y biológico en plantas especializadas (San Nicolás, Dock Sud y Córdoba son ejemplos locales).

  3. Regeneración y reciclaje: aceites base regenerados, metales recuperados y solventes destilados que vuelven al mercado con calidad virgen.

  4. Valorización energética controlada para aquellos flujos que no admiten reciclaje material, generando energía renovable certificada.

Este enfoque permitió alcanzar en 2024 una tasa de valorización media del 72% en los contratos industriales de Argentina, Chile y Perú, cifra que supera en 25 puntos el promedio regional.

Casos reales que marcan el estándar

  • Regeneración de aceites lubricantes: la planta de Dock Sud procesa 18 millones de litros al año y devuelve al mercado aceite base Grupo II+ con certificación API.

  • Recuperación de cobre y níquel a partir de lodos galvánicos: más de 1.200 toneladas de metales recuperados en los últimos 24 meses.

  • Programa “Envases Vacíos” con Campo Limpio: en 2024 se recuperaron y reciclaron 1,8 millones de envases de agroquímicos, evitando su incineración o entierro.

Tecnología y digitalización al servicio de la trazabilidad

Todas las operaciones están soportadas por la plataforma digital HUBGRADE™, que permite a los clientes seguir en tiempo real el destino de cada tambor o cisterna. Este nivel de transparencia se ha convertido en un requisito ineludible para las certificaciones ISO 14001 e ISO 45001 de las grandes industrias.

Beneficios medibles para las empresas

Las compañías que adoptan este modelo logran:

  • Reducción promedio del 35-40% en costos de disposición final.

  • Cumplimiento automático de la Ley 24.051 y sus actualizaciones.

  • Mejora significativa en indicadores ESG exigidos por inversores y bolsas internacionales.

  • Posibilidad de certificar “cero residuos a disposición final” en categorías específicas.

Hacia el objetivo 2030: 100% de valorización en contratos clave

El propósito estratégico global “Impact 2027” y su extensión regional incluyen el compromiso de alcanzar el 100% de valorización en todos los contratos de residuos peligrosos superiores a 500 toneladas anuales antes de 2030. En América Latina South, el avance actual ya supera el 68% y se acelera con nuevas inversiones en plantas de pirolisis y destilación molecular anunciadas para 2026-2027.

La economía circular aplicada a residuos peligrosos dejó de ser una opción para convertirse en una ventaja competitiva concreta. Las industrias que integran estos esquemas no solo minimizan riesgos ambientales y legales, sino que transforman un costo operativo en una fuente de recursos y reputación.

Veolia continúa liderando esta transición en Argentina, Chile y Perú, demostrando que incluso los residuos más complejos pueden cerrar su ciclo y generar valor compartido.